Un blog sin pretensiones. Si en algún momento toco el corazón, ayudo, hago reflexionar, o simplemente le saco una sonrisa a alguien haciéndole el día más agradable con lo que publico,esa sería mi mayor recompensa.


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NACIDA EN BARRIO DE ORO

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jueves, septiembre 22, 2011

¡Papá, mamá, no se metan en mi vida!

Autor :Desconocido






















Recordaba una ocasión en que escuché a un joven gritarle a su Padre:
¡No te metas en mi vida!
Su padre entonces le dijo:
¡Un momento, no soy yo el que me meto en tu vida, tú te has metido en la mía!
Hace muchos años, gracias a Dios, y por el amor que mamá y yo nos tenemos, llegaste a nuestras vidas, ocupaste todo nuestro tiempo, aún antes de nacer.


Mamá se sentía mal, no podía comer, todo lo que comía lo devolvía, y tenía que guardar reposo.
Yo tuve que repartirme entre las tareas de mi trabajo y las de la casa para ayudarla.
Los últimos meses del embarazo, antes de que llegaras a casa, mamá no dormía y no me dejaba dormir.

Los gastos aumentaron increíblemente, tanto que gran parte de lo nuestro se gastaba en ti, en un buen médico que atendiera a mamá y la ayudara a llevar un embarazo saludable, en medicamentos, en la maternidad, en comprarte todo un guardarropa; mamá no veía algo de bebé que no lo quisiera para ti, una vestido , un moisés… todo lo que se pudiera, con tal de que tú estuvieras bien y tuvieras lo mejor posible.


































¡¿Que no me meta en tu vida?!
Llegó el día en que naciste: hay que comprar algo para darles de recuerdo a los que te vinieran a conocer (dijo Mamá), hay que adaptar un cuarto para el bebé.

Desde la primera noche no dormimos. Cada tres horas como si fueras una alarma de reloj nos despertabas para que te diéramos de comer. En ocasiones te sentías mal y llorabas y llorabas, sin que nosotros supiéramos que hacer, pues no sabíamos qué te sucedía y hasta llorábamos contigo.


















































¿Qué no me meta en tu vida?
Empezaste a caminar; yo no sé cuando he tenido que estar más detrás de “ti”, si cuando empezaste a caminar o cuando creíste que ya sabías.


Ya no podía sentarme tranquilo a leer el periódico o a ver una película, o el partido de mi equipo favorito, porque para cuando acordaba, te perdías de mi vista y tenía que salir tras de ti para evitar que te lastimaras.





¿Qué no me meta en tu vida?
Todavía recuerdo el primer día de clases, cuando tuve que llamar al trabajo y decir que no podría ir, ya que tú en la puerta del colegio no querías soltarme y entrar, llorabas y me pedías que no me fuera, tuve que entrar contigo a la escuela y pedirle a la maestra que me dejara estar a tu lado un rato ese día en el salón, para que fueras tomando confianza.


A las pocas semanas no sólo ya no me pedías que no me fuera, hasta te olvidabas de despedirte cuando bajabas del auto corriendo para encontrarte con tus amiguitos.








 
¿Qué no me meta en tu vida?
Seguiste creciendo, ya no querías que te lleváramos a tus reuniones, nos pedías que una calle antes te dejáramos y que pasáramos por ti una calle después, por que ya eras “grande”, “independiente”…


No querías llegar temprano a casa, te molestabas si te marcábamos reglas, no podíamos hacer comentarios acerca de tus amigos sin que te volvieras contra nosotros, como si los conocieras a ellos de toda la vida y nosotros fuéramos unos perfectos “desconocidos” para ti.
¿Qué no me meta en tu vida?
Cada vez sé menos de ti por ti mismo, sé más por lo que oigo de los demás; ya casi no quieres hablar conmigo, dices que nada más te estoy regañando, y todo lo que yo hago está mal o es razón para que te burles de mí, pregunto: ¿con esos defectos te he podido dar lo que hasta ahora tienes?.

Mamá se la pasa en vela y no me deja dormir a mí diciéndome que no has llegado y que es de madrugada, que tu celular está desconectado, que ya son las 3:00 y no llegas; hasta que por fin podemos dormir cuando acabas de llegar.




¿Qué no me meta en tu vida?
Ya casi no hablamos, no me cuentas tus cosas, te aburre hablar con “viejos” que no entienden el mundo de hoy. Ahora sólo me buscas cuando hay que pagar algo o necesitas dinero para la universidad, o para salir; o peor aún, te busco yo cuando tengo que llamarte la atención.


¿Qué no me meta en tu vida?
Hijo, yo no me meto en tu vida, tú te has metido en la mía, y te aseguro que desde el primer día, hasta el día de hoy, no me he arrepentido de que te hayas metido en ella, y de que le hayas cambiado para siempre.
Mientras esté vivo, me meteré en tu vida, así como te metiste en la mía; para ayudarte, 
para formarte, para amarte y para hacer de ti un hombre o una mujer de bien.





Solo los padres que saben meterse en la vida de sus hijos logran hacer de estos, hombres y mujeres de bien, que triunfen en la vida y sean capaces de amar.

A los papás que lo hacen: ¡Muchas gracias por meterse en la vida de sus hijos, o mejor dicho, por haber permitido que sus hijos se metan en sus vidas!

A los hijos de esos papás: ¡Valoren a sus padres, no son perfectos pero los aman; y lo único que desean es que ustedes sean capaces de salir adelante en la vida y triunfar como hombres y mujeres de bien, hombres y mujeres felices.


La vida da muchas vueltas, y en menos de lo que ustedes se imaginen alguien les dirá… “¡Papá, Mamá, no te metas en mi vida!”
La paternidad no es un capricho o un accidente, es un don de Dios, que nace del 
Amor.














sábado, septiembre 10, 2011

The Cuba Prostitution Documentary

Me ha costado mucho poner este video por lo doloroso que me resulta. Pero solo quiero demostrarles a los que todavía creen en la revolución cubana, hasta donde ha llegado la corrupción y la falta de valores. Esta es la prostitución que  Fidel Castro dijo en el año 59 que iba a eliminar y que en  el 90  dijo que eran “Las prostitutas más cultas del mundo”. 
Ojalá que el futuro que cambie estas cosas este muy cerca.

Enfrentamiento entre Silvio y Pablo

lunes, agosto 29, 2011

Pablo Milanés le responde a Edmundo García como se merece.

Aquí están las dos cartas, y un video del concierto donde interpreta la canción Exodo, dedicada a todos lo que hemos tenido que salir de Cuba. 

Pablo Milanés reniega de la cruz de su parroquia

Edmundo García
El pasado 13 de agosto, casualmente día del cumpleaños de Fidel, el periódico 'El Nuevo Herald' publicó una entrevista de Sarah Moreno a Pablo Milanés con el título 'Milanés critica falta de libertades y discriminación en Cuba'.
En la extensa conversación Pablo mostraba un adelanto de lo que serían sus declaraciones para Miami. Daría un paso adelante, e inmediatamente tres para atrás. Pablo hace tiempo que tiene reservadas todas las críticas para la Revolución cubana y sus dirigentes; pero para Miami, desde donde tantos actos de terror se han fraguado y dirigido contra su patria y su pueblo, contra ese Miami, ni una crítica chiquita. No lo toca ni con el pétalo de una rosa.
Hace algún tiempo que llegué a la conclusión de que Pablo, con este tipo de opiniones, contribuyó (y no poco) a la confusión y al distanciamiento de Cuba de nombres como los de Ana Belén, Víctor Manuel, Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina y otros que habían estado cerca y con Cuba por décadas. Y esto, durante la más intensa de las campañas mediáticas de difamación que haya existido contra la isla. Y es que Pablo, el revolucionario, siempre fue un referente para muchos en el mundo.
Sin esa Revolución a la que tantas manchas le ve y a la que tanto critica; sin esos dirigentes que la hicieron y hoy la reforman y perfeccionan junto al pueblo cubano; sin las dinámicas que generaron la estética cultural en la cual el querido Pablo se insertó para beneficio de su crecimiento como artista, no hubiera pasado (pienso yo) de ser un bolerista con una guitarra en un bar de Bayamo, o en el mejor de los casos de La Habana.
Pablo lleva tiempo bajándonos el eufemismo de que no cree en dirigentes que hayan cumplido 75 años o más; ayer lo dijo al fin claramente al canal Univisión de Miami. Pablo no cree entonces ni en Fidel ni en Raúl. Confesó a la periodista Gloria Ordaz que había sido fidelista, pero que ya no lo era; y que no le dedicaría un concierto a Fidel, pero que sí lo haría para las llamadas Damas de Blanco y los llamados presos políticos en Cuba. ¿Será por esto que Carlos Alberto Montaner ha salido a apoyar su presencia en Miami? Quien sabe si hasta Posada Carriles esté contento también con estas declaraciones.
Como adelanté la semana pasada, Pablo me dio la razón: se autocensurará su repertorio, dejando claro que no incluirá en su concierto en el American Airlines Arena del Downtown de Miami canciones como 'Para vivir', 'Canción por la unidad Latinoamericana' y 'Si el poeta eres tú'. Ni siquiera incluirá 'Amo esta isla', que bien pudiera cantarse en el restaurante Versailles de la Calle 8. Y todo esto, nuevamente, para no herir a Miami. Para colmo, después de todo, tengo que escucharle su insistencia en declararse revolucionario de izquierdas.
Le pudiera pasar como a Obama, que tratando de complacer a una derecha que nunca lo aceptará, ha enajenado su base. Que al Presidente le dio el poder, y a Pablo, le dio la fama.
Sinceramente le deseo una buena noche. Con gran asistencia de público y otros dividendos. Aunque bien sé que tras el descafeinado concierto, muchos se quedarán con ganas lamentando tanta prudencia.

Carta abierta de Pablo Milanés a Edmundo García


Edmundo,
Hace años estás intentando hacerme una entrevista sin éxito, hasta el punto de resultar insoportablemente insistente porque además, para colmo, en tu petición posteriormente iban tus entrevistas adjuntas, esas entrevistas que no tuve más remedio que clasificar como “correo no deseado”, para al fin librarme de ellas.
En esa primera ocasión en que nos encontramos, ibas oportunamente mal acompañado y no tuve más remedio que pensar para mis adentros “Dios los cría…”. No obstante te explicaré por qué nunca hubiera hecho una entrevista contigo: vi en ti, con mi intuición natural para esas cosas, las nueve señales del hijo de puta que son, no sé si sabes, clasificaciones que hizo Don Camilo José Cela, en su novela “Mazurca para dos muertos” y que ha llegado a ser, en la historia, famosa por su visión extraordinaria de lo que es un ser execrable a primera vista. Voy a mostrarte esas nueve señales que son:
1. Pelo ralo
2. Baja estatura y canijo
3. Cara pálida
4. Barba por parroquia
5. Manos blandas, húmedas y frías
6. Mirar huido
7. Voz atiplada
8. Pijo flácido y doméstico
9. Avaricia
Con esta referencia sobra decirte por qué nunca he confiado en ti.
Edmundo, tienes una forma de hacer periodismo que no es tal; coges a tus víctimas (a tus entrevistados), no los indagas, los cuestionas, los destrozas con una autoridad que no sé cuál ser poderoso te ha otorgado y terminas triunfante ante una persona apabullada por el terror de tus palabras que recuerdan un viejo estilo autoritario, ridículo y obsoleto. Esa es a mi juicio la esencia de tu programa.
Cuando leí tu panfleto mi primera reacción fue ver a una niña en la pubertad, asombrada y ruborizada ante su primera menstruación, miedosa de cometer pecado ante una manifestación natural de su desconocido organismo. Esa fue la primera impresión, pero la segunda, fue más solemne y peligrosa: me di cuenta de que no solamente eras todo lo que yo había pensado, sino más aún, estabas ingresando en ese grupo selecto de la ultraderecha miamense que no admite reconciliaciones, críticas y que cuyo único neolítico gesto es romper discos con aplanadoras. Tú, al igual que ellos, no quieres amor, quieres odio, tú al igual que ellos, no quieres reconciliación, quieres rencores y desunión, tú en suma, no quieres al pueblo cubano, ni de allá ni de acá. Edmundo, tú no quieres a nadie y no me hubiera extrañado verte en esa “enorme” turba gritando “Abajo, abajo”, donde sin duda alguna hubieras sido bien recibido.
Has insinuado que la prensa de Miami y España se aprovecha y utiliza mis palabras en vez de beneficiarme de ese espacio para arremeter contra el imperialismo. Edmundo, estás equivocado, soy yo el que me sirvo de esos periódicos para que difundan las entrevistas que en Cuba me están negadas y que sueño con que aparezcan en el Granma y las lea todo el pueblo y que un sólo periodista, uno sólo de los tantos miles que hay en la isla, tenga lo que hay que tener para dar a conocer lo que tantos años llevo expresando; es más, como un punto de partida planteo que tu panfleto y esta carta se publiquen en el Granma y que el pueblo las lea, piense, sepa discernir por si mismo, y de una vez, dónde está la verdad y vayamos por el camino de las libertades individuales que tenemos que rescatar y que tú con tu actitud estás negando.
A mi regreso a La Habana y en concordancia con el párrafo anterior, le digo por este medio a la intelectualidad cubana, a los artistas, a los músicos y a los altos cargos del Estado, que no me susurren más al oído: “estoy de acuerdo contigo pero… imagínate!”. Yo no estoy arrepentido de incinerarme sólo en mi actitud, pero es triste y vergonzoso que haya un silencio cómplice tan funesto como tu manifestación, Edmundo. Estas dos conductas, una en Miami y otra en La Habana, increíblemente al final convergen en su propia contradicción.
Sobre la intelectualidad miamense que comentas que me ha apoyado en sus artículos, te diré que no tengo absolutamente ningún miedo ni prejuicio en recibir una frase amable y receptiva. No soy su compañero de viaje, pero Edmundo, me gusta sumar mientras que a ti te gusta dividir porque de eso vives, para eso estás en esta ciudad.
También te has atrevido a decir que he mal influenciado a artistas del talento y el prestigio de Serrat, Sabina, Víctor Manuel y Ana Belén. No hay duda de que en este terreno también eres un ignorante, debías de saber que Juan Manuel Serrat es uno de los hombres más admirados por su entereza, caballerosidad y su limpieza durante toda su vida, y su posición ante el franquismo arriesgando su carrera y su vida, lo llevó hasta la cima de la dignidad. Que Joaquín Sabina, que a los 23 años se exilió a Inglaterra en su oposición a Franco y a su propio padre, es uno de los artistas más sinceros y honestos que conozco (esto lo sabe bien Fidel) independientemente de su talento. Que Víctor Manuel y Ana, antes de nacer tú, y andar por esos rumbos inciertos, que todos conocemos, para llegar a ser el extremista que eres hoy, pertenecían al Partido Comunista de España, en la época de Franco, y eso, Edmundo, les pudo costar la vida. Esas personas que tú no has respetado, tienen talento propio, criterios propios y no se dejan influenciar por nadie, al contrario porque son ciertamente su talento y sus principios los que han influenciado a medio mundo.
Edmundo, mis 53 años de militancia revolucionaria me otorgan el derecho, que muy pocos ejercen en Cuba, de manifestarme con la libertad que requieran mis principios y esa libertad implica que no tengo ningún compromiso a muerte con los dirigentes cubanos, a los que he admirado y respetado, pero no son Dioses, ni yo soy fanático, y cuando siento que puedo hacer un reproche y decir no, lo digo, sin miedo y sin reservas. Cuando veo que unas señoras vestidas de blanco protestan en la calle y son maltratadas por hombres y mujeres, no puedo por menos que avergonzarme e indignarme y, de algún modo, aunque no estemos de acuerdo  absolutamente, solidarizarme con ellas en su dolor; porque lo más vil y lo más cobarde puede ser que una horda de supuestos revolucionarios ataque despiadadamente a estas mujeres. No hay ningún código que defienda eso en el mundo, es más, la violencia de género se queda corta al ver esas salvajes manifestaciones. Estos dos conceptos que te he expresado, pero tú no has entendido – no hay duda de que estás en tu época de infantilismo revolucionario -, no implica que esté en desacuerdo con Fidel y tampoco implica que esté de acuerdo con las Damas de blanco. Pero tú vas al blanco o al negro, (más al negro que al blanco) y no tienes matices y los años irremediablemente te van a hacer aprender lo que es un verdadero revolucionario o inexorablemente vas a ingresar en ese mundo en el que he visto a tantos como tú, vagando, perdido en la nada.
Edmundo, ayer creo que sufriste un revés que no te apliqué yo precisamente, sino los varios miles de personas que asistieron a un recital, carísimo para su bolsillo en crisis, demostrando que es posible el amor, que si anteayer decían “No” y ayer decían “Tal vez”, hoy dijeron “Sí”, un sí contundente, más fuerte que tus sucias y ofensivas palabras.
Edmundo, te invito a que cojas tus maletas y regreses a tu país y allí tengas el valor de denunciar todo lo malo que veas, porque Edmundo, te advierto, esa lucha sí es dura y no te calles como esos miles periodistas de allá, cómplices lamentables del silencio.
En muchas ocasiones he dicho que me sentaré en el portal de mi casa para ver pasar el “cadáver” de mis enemigos, ahí te espero.
Solamente te exijo una cosa: saca mi nombre definitivamente de tu boca irrespetuosa y falsa, son demasiados los méritos que me ha otorgado el pueblo para que un desalmado como tú los manche con sus sucias palabras.
Pablo Milanés Miami, 29 de agosto de 2011


Pablo Milanes - Concierto en Miami - Exodo

sábado, agosto 27, 2011

jueves, agosto 25, 2011

Protestan mujeres en el Capitolio de La Habana

La mujer cubana un  ha dado ejemplos de valentía en todas nuestras luchas. Para todas las que ahora están luchando dentro de Cuba , todo nuestro apoyo. 


martes, agosto 23, 2011

Respetar el espacio vital de la pareja

 De: Amparo Peña Aguilar
                                                                                               


El objetivo está en compartir, sin necesidad de perder la identidad.
Disfrutar del tiempo de forma individual enriquece la relación de pareja. Se debe desechar la idea de quien todavía cree que si dos se quieren, se deben convertir en uno.
En el mundo no existen dos personas iguales, cada una ha tenido sus vivencias, posee una personalidad propia y unos gustos definidos. Una pareja que decide comenzar una historia amorosa conjunta debe tener una serie de objetivos comunes, pero sin tener por ello que renunciar a su esencia individual.
Esto que en teoría parece obvio y sencillo, en la práctica no es tan fácil de llevar a cabo. Inmersos en el día a día de una relación se crea cierta dependencia donde cuesta lograr el equilibrio entre el tiempo que se comparte y, a la vez, no desatender las necesidades personales.
Lejos de lo que algunos pueden pensar, realizar actividades al margen de la pareja, no tiene porqué distanciar a sus miembros. Aunque para ello es clave que la relación que exista sea madura.


Juntos, pero no pegados


En el entorno amoroso, circulan una serie de mensajes desacertados que pueden dar lugar a conductas equivocadas en la pareja.
De todos son conocidos comentarios del tipo si una pareja no está junta las 24 horas del día es que se encuentra en crisis o no se quiere lo suficiente. También es muy común considerar que dos que se aman de verdad se convierten en uno.
El amor nada tiene que ver con estos falsos estereotipos. La dependencia emocional excesiva no hace sino generar inseguridad y acaba con la libertad de ambos. Poco a poco, esto probablemente tendería a provocar un desgaste en la relación.
Es importante abogar por la complementariedad y ésta se consigue cuando ambos miembros aportan su individualidad en pro de un proyecto común.




El amor no es sacrificio


Otro mito que perjudica la salud de una relación es la creencia de que el amor es sacrificio.
El éxito de una pareja se mide por el progreso de cada uno y si uno deja de crecer, la relación puede enfermar y estancarse hasta el punto de fracasar sin remedio.
Atender nuestras inquietudes no es un acto egoísta sino más bien todo lo contrario, significa generosidad para con el otro, además de una necesidad para sentirnos más realizados y satisfechos. De esta manera, vivimos la vida que queremos en vez de colgarnos de la vida de la pareja; preservamos nuestra parcela vital y no invadimos la suya.




La planificación del tiempo


Dedicar parte del tiempo a disfrutar por separado de tus ocupaciones y hobbies favoritos, planear salidas con tus amigos o desarrollar actividades individuales pueden servir de aliciente a una relación.
Eso sí, siempre que exista respeto, diálogo y confianza entre ambos. Sobre todo, hay que cerciorarse de que el otro entienda ese deseo de independencia y no lo vea como una muestra de desamor o abandono.
Tan importante como realizar actividades en pareja es el crecimiento personal de sus componentes, concediéndose el placer de llevar a cabo aficiones en la que los gustos no coinciden, sin inducir al otro a hacer algo en lo que no se pueda sentir cómodo.
Ya lo escribió el poeta libanés Khalil Gibran: "Hasta las cuerdas del laúd están separadas, aunque vibren con la misma música".


Comunicación, comprensión, confianza, respeto y libertad deben ser los pilares fundamentales sobre los que se construya una relación con futuro.

miércoles, julio 13, 2011

Cuidado con los vampiros emocionales

Este articulo me pareció muy interesante y lo comparto con ustedes:

Si llega usted a casa con la sensación de una profunda falta de energía, si la sola idea de juntarse con una amiga o amigo le genera un cansancio tremendo y si la última conversación con su pareja lo dejó sintiendo que tenía el cerebro y el corazón entumecido, tenga mucho cuidado.No se trata de que usted se haya convertido en un mal amigo, ni que tiene estrés laboral o que ya no siente amor hacia su pareja. Es altamente probable, indica la siquiatra estadounidense Judith Orloff, que rondando cerca de usted se encuentre un vampiro emocional. La experta, autora del libro ‘Energía Positiva’, advierte sobre la existencia de cinco tipos de personajes que, pareciendo inofensivos, absorben energía de quienes los rodean para sentirse ellos mejor, dejando a sus víctimas emocionalmente vacías. Éstos son: el llorón, el culpador profesional, el rey del drama, el conversador constante y el ‘adicto a la yugular’.

1. El personaje llorón

De acuerdo con lo señalado por la autora en su libro, esta es la típica persona que está todo el tiempo quejándose de sus problemas y desgracias: “El mundo entero está en su contra y siempre hay alguien a quien culpar de su desgracia y tristeza”. Estos individuos suelen volver a analizar una misma experiencia decenas de veces, quejándose sobre los mismos asuntos y temas de los que siempre se ha quejado. Lo triste es que, advierte Orloff, cada sugerencia que recibe de sus amistades bien intencionadas es descartada con múltiples argumentos, para preguntar luego “¿qué puedo hacer?”.

2. El culpador profesional

Es más dañino que los “llorones”, ya que se encuentran siempre en modo de ataque. Se descontrola, sobrerreacciona y acomete verdaderas cruzadas en busca de culpables por las situaciones que ellos mismos generan. Suelen ser verbalmente agresivos y abusivos, y en vez de quejarse como los vampiros anteriores, atacan hasta a sus seres queridos. No es que el mundo esté en contra de ellos, sino que usted está en su contra.

3. Los reyes del drama

Comienzan cada frase con un “no sabes lo que me sucedió ahora”. Su vida fluctúa siempre en los extremos positivos o negativos, navegando de crisis en crisis y alimentándose del caos con el que manejan sus vidas. Una leve discusión con la pareja para ellos es el signo indefectible de que no tienen más posibilidades en la vida de encontrar el amor verdadero, un nuevo lunar significa que tienen cáncer y van a morir y cada una de sus experiencias pareciera ser un cóctel de intensas emociones.

4. El conversador constante

¿Tiene amigos que tardan dos horas en contarle que cambiaron la rueda del auto, o amigas que interrumpen un evento familiar para narrarle la intensa conversación que tuvieron con la manicurista o le recitan la agenda de actividades que tienen para ese día? Para Orloff, estas personas están conectadas sólo con lo que les pasa a ellas, son incapaces de escuchar a los demás y usan a sus seres queridos como espectadores de sus eternos monólogos.

5. El adicto a la yugular

Cualquier éxito, aventura, interés o deseo que usted manifieste, lo boicotea. Son las típicas personas que, cuando les están contando un problema, interrumpen a su interlocutor diciendo que la situación de ellos es peor. Ante cualquier manifestación, lo que ellos sienten o han experimentado es mejor o más grande.

Y si se trata de parejas o amigos cercanos, suelen ser descubiertos cuando intentan echar por tierra las aspiraciones o planes de sus seres queridos: por ejemplo, si alguien desea comprar una casa, les recuerdan que tardarán años en pagar un préstamo; si quieren viajar, acotan que las últimas vacaciones no funcionaron o, simplemente, dejan entrever que la persona no es capaz de ejecutar sus deseos porque carece de aptitudes.

Síntomas para detectarlos

Sin valor.- Las experiencias personales que usted narra siempre son descalificadas por ellos, atacadas o se les resta validez.

Tensión.- Al comenzar una conversación, intuitivamente se siente tenso, a la defensiva e inseguro.

Huida.- Siente el deseo de arrancar lo más pronto posible de ese momento y rehúye de los contactos con esa persona.

 Cansancio.- Con el tiempo, comienza a sentirse agotado, enfermo e, incluso, físicamente extenuado en su compañía.

domingo, junio 19, 2011

Envejecer es obligatorio, crecer es opcional

   Autor: Padre Felipe Santos  


          


                  El primer día de clase en la Universidad, nuestro profesor se 
                  presentó a los alumnos y nos desafió a que nos presentásemos a 
                  alguien que no conociésemos todavía.
                   
                  Me quedé de pie para mirar alrededor cuando una mano suave 
                  tocó mi hombro.  Miré hacia atrás y vi a una pequeña señora, 
                  viejita y arrugada, sonriéndome radiante, con una sonrisa que 
                  iluminaba todo su ser y me dijo:.
                   
                  -"Eh, muchacho... Mi nombre es Rosa. Tengo ochenta y siete 
                  años de edad. ¿Puedo darte un abrazo?".-Me reí y respondí: 
                   
                  -"¡Claro que puede!".Y  me dio un gigantesco apretón. "
                   
                  -¿Por qué está Ud. en la facultad en tan tierna e inocente 
                  edad?", pregunté y ella me respondió juguetona:
                   
                  -"Estoy aquí para encontrar un marido rico, casarme, tener un 
                  montón de hijos y entonces jubilarme y viajar".
                   
                  -"Está bromeando", le dije. Yo estaba curioso por saber qué la 
                  había motivado a entrar en este desafío con su edad; y ella 
                  dijo:
                   
                  -Siempre soñé con tener estudios universitarios, y ahora estoy 
                  teniendo uno".
                   
                  Después de clase caminamos hasta el edificio de la unión de 
                  estudiantes, y compartimos una malteada de chocolate.  Nos 
                  hicimos amigos instantáneamente. Todos los días en los 
                  siguientes tres meses teníamos clase juntos y hablábamos sin 
                  parar. Yo quedaba siempre extasiado oyendo a aquella "máquina 
                  del tiempo" compartir su experiencia y sabiduría conmigo.
                   
                  En el curso de un año, Rosa se volvió un icono en el campus 
                  universitario y hacía amigos fácilmente dondequiera que iba.
                   
                  Adoraba vestirse bien, y se reflejaba en la atención que le 
                  daban los otros estudiantes.  Estaba disfrutando la vida.
                   
                  Al fin del semestre invitamos a Rosa a hablar en nuestro 
                  banquete del equipo de fútbol.
                   
                  Fue presentada y se aproximó al podium. Cuando comenzó a leer 
                  su charla preparada, dejó caer tres de las cinco hojas al 
                  suelo.
                   
                  Frustrada, tomó el micrófono y dijo simplemente:
                   
                   "Discúlpenme, ¡estoy tan nerviosa! .Nunca conseguiré colocar 
                  mis papeles en orden de nuevo, así que déjenme hablar a 
                  ustedes sobre  aquello que sé".
                   
                  Mientras reíamos, ella despejó su garganta y comenzó:
                   
                  -"No dejamos de jugar porque envejecemos...  envejecemos 
                  porque dejamos de jugar".
                   
                  -Existen solamente tres secretos para que continuemos jóvenes, 
                  felices y obteniendo éxito:
                  1.- Se necesita reír y encontrar humor en cada día.
                  2.- Se necesita tener un sueño, pues cuando éstos se pierden, 
                  uno muere.  ¡Hay tantas personas caminando por ahí que están 
                  muertas y ni siquiera lo sospechan!
                  3.- Se necesita conocer la diferencia entre envejecer y 
                  crecer...
                   
                  -"Si usted tiene diecinueve años de edad y se queda tirado en 
                  la cama sin hacer nada productivo, terminará amargado y lucirá 
                  envejecido... Pero si usted...como yo tiene ochenta y siete 
                  años y es productivo, no le pondrá años a su vida sino que le 
                  pondrá vida a su edad y lucirá y actuará como cualquier joven. 
                  Eso no exige talento ni habilidad.





                   
                  -La idea es crecer a través de la vida.  Los viejos 
                  generalmente no se arrepienten por aquello que hicieron, sino 
                  por aquellas cosas que...dejaron de hacer.
                   
                   
                  -Las únicas personas que tienen miedo de la muerte son 
                  aquellas que tienen remordimientos".
                   
                  Al finalizar ese año, Rosa terminó el último año de la 
                  facultad que comenzó tantos años atrás.  Una semana después de 
                  recibirse, Rosa murió tranquilamente durante el sueño.
                   
                  Más de dos mil alumnos de la facultad fuimos a su funeral en 
                  tributo a la maravillosa mujer que enseñó, a través del 
                  ejemplo, que "nunca es demasiado tarde para hacer todo aquello 
                  que uno puede probablemente ser".
                   
                   
                  Estas palabras han sido divulgadas por amor, y en memoria de 
                  Rosa:  "Envejecer es obligatorio, crecer  es opcional”